26 SepClasificación de Relaciones de Pareja

Todos somos diferentes, por eso al relacionarnos con una persona, formamos distintos tipos de uniones, algunas más armónicas que otras, pero que cumplen el fin de compartir.

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Aquí te presentamos 4 tipos clásicos de relaciones de pareja y sus características. Tú con cual te identificas más? Déjanos tu opinion.

1. Relación Cooperativa

La dinámica básica de esta relación es la de aceptación mutua sin condiciones. Significa que cada parte acepta al otro sin poner condiciones concientemente o inconcientemente de tipo: “si tú te portas así” o “si tú haces eso o aquello” o “mientras te brindes esto o aquello”.

Relacionarse en la manera cooperativa se basa en un simple hecho crucial de la existencia humana, que admite que la condición humana y la gente que la representa, son imperfectos. En una relación de cooperación las expectativas poco realistas basadas en idealización mutua – son mínimas. Diferencias de opinión, discrepancias, inconsistencias en la misma persona, limitaciones de cada conyugue, son esperadas y aceptadas. Dificultades pueden ser comprendidas y resueltas trabajándolas. Nunca se convertirán en recursos para una aceptación condicional, desilusión, recriminación o rechazo.

Una verdadera aceptación incondicional esta basada más que en el amor. Esta basada en el amor a la realidad, con todas las limitaciones posibles. Este tipo de amor de seres humanos solo puede darse en personas de una madurez considerable, quienes se dan cuenta de la realidad existente y rehúsan a idealizarla. Dos personas involucradas en este tipo de relación jamás van a sopesar las responsabilidades para no hacer uno más que el otro. Cada uno da todo lo posible y goza con el proceso de dar. Comparten uno con otro sus problemas, responsabilidades, placeres y sentimientos fuertes sobre las prioridades cruciales, especialmente acerca de otras personas. Usan una comunicación intensa. Manipulación esta excluida. Mensajes son simples y claramente expresados. Se ayudan mutuamente a aumentar auto aceptación y autoestima. Cada uno complace al otro – algo solamente posible en personas bien maduras con tenencia de una cierta dosis de tolerancia contra las frustraciones diarias.

La gente inmadura quienes necesitan obtener únicamente lo que ellos desean, no son capaces de complacer o cooperar.

Parejas cooperativas se relacionan como un equipo, pero no tratan de sumergir sus identidades separadas en una. Por lo contrario! Una relación cooperativa refuerza la personalidad de cada uno, por lo que tienes que usar tu personalidad para ayudar a tu pareja, y ayudándole al otro, se te sube tu propia autoestima. Parejas cooperativas no suelen reclamar uno a otro para estimular su maquinaria de preocupación mutua. Esto hace contraria a la sociedad donde normalmente los valores culturales comprenden auto glorificación y autosatisfacción a cuesta del otro.

2. Relación Creativa

Es una extensión de la relación cooperativa. La dinámica principal en la que esta se basa, es de ayuda mutua en el crecimiento de autorrealización. Adicionalmente a la relación anterior, en esta relación cada parte da un apoyo particular a las actividades a las que el otro es propenso.

Cada parte funciona como musa de inspiración para el otro, obteniendo gran satisfacción por los logros del otro. Esto no significa de ninguna manera que uno explota el apoyo del otro; tampoco que uno vive a través del otro. Únicamente cada uno desarrolla una enorme sensibilidad hacia las necesidades y objetivos del otro.

Se desarrolla un lenguaje sutil de comprensión entre los dos. Los conyugues creativos aprenden a usar sus sensores de percepción a lo máximo, como si fueran los instrumentos finamente afinados de comunicación.

La motivación más importante en una relación de este tipo es el deseo de ayudar al otro sin deseo de agrandar la auto-realización propia. Nadie va por encima del otro, tampoco alguien construye un reino a través del otro; no hay ningún mártir sufriendo.

3. Relación de Adversidad

Relación de adversidad es la mas natural en la cultura nuestra de competencias mutuas y se halla mas frecuentemente. La gran mayoría la evaluarían como natural y muy saludable; no saben que existen otras posibilidades y que por sus raíces no es genéticamente o instintivamente justificada, sino solo socialmente.

La dinámica principal por debajo de esta consiste en una aceptación condicional: uno acepta a la pareja protagonista, dadas ciertas condiciones que el otro tiene que cumplir. Lo curioso es que tales condiciones tienen por objetivo mantener intacta la imagen propia del uno. Por ejemplo, a uno de los dos le gusta vanagloriarse por su comportamiento desinteresado, pero se irrita cuando el otro olvida de alabarlo. Cada uno se preocupa básicamente por si el otro es suficientemente bondadoso con el, pero el tipo de bondad que esperan se evalúa mayormente según la escala de su auto imagen egoísta, no en los términos de la bondad verdadera. Si uno de los dos, por ejemplo, ayuda al otro en reducir su carga pesada de responsabilidades frente a el – esto no será tan apreciado como cuando el no olvida de alabarlo al otro que en este caso es el mártir. El contrato de adversidad es un acuerdo inconciente y rígido entre los dos a mantener mutuamente sus imágenes idealizados de uno y el otro. Al romper el contrato (decir la verdad) usualmente lleva a una relación antagónica o el final de la relación.

Los ingredientes principales de la relación de adversidad son competencia y confrontación – casi siempre inconcientes. De verdad, ambos sinceramente pueden creer que se están basando sus relaciones en la cooperación.

4. Relación Antagónica

La dinámica por debajo de toda relación antagónica es el rechazo – rechazo de las necesidades de la pareja, aspiraciones, ideas, valores, inclinaciones, cualidades positivas y limites, todo en un intento de bloquear la autorrealización de su pareja en todos los niveles.

En una pareja así los dos son enemigos. Ambos conciente o inconcientemente aplican métodos y generan situaciones para desmoralizar al otro y generar desesperación y auto-desprecio. Cada uno tiene una necesidad inusual para idealizar a si mismo; apenas falla el a esta imagen, experimenta un auto-desprecio enorme. En realidad, sufre cada uno, y el sufrimiento le consume todas sus fuerzas que ni siquiera le quedan para compasión con el otro. La relación en si consiste de peleas constantes, amarguras, opresiones y – en los casos extremos – inclusive asaltos físicos.

Una relación antagónica a veces es la última fase de una relación de adversidad deteriorada. Sin embargo hay parejas que sin nunca tener la relación de adversidad – pasan directo a la relación antagónica.

Lo destacable en la relación antagónica es lo que los analistas llaman “externalizacion”: es siempre culpa del otro; ninguno de los antagonistas toma la responsabilidad por lo que sucede en la relación. Las peroradas vengativas uno contra el otro y la insistencia en tener la razón terminan cualquier conversación entre los dos. La externalizacion que esto produce resulta en una paradoja: mientras cada uno ve su propio yo que odia – en el otro, se apegan a muerte los dos en una especie de rabia narcisista quedándose patológicamente atados uno al otro inclusive cuando se separan.

Los resultados son inevitables como el cinismo incrementado, amargura, desesperación, auto-desprecio, así como el abandono y aniquilación de sus propios sentimientos.

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